A pesar de su nombre, no hay evidencia concluyente de que las tostadas francesas se originaran en Francia. Una leyenda popular cuenta que en 1724, un colono estadounidense llamado Joseph French creó este plato y lo llamó "French Toast" (Tostada Francesa) al nombrarlo en inglés. Sin embargo en Francia, este plato se conoce como "pain perdu", que significa "pan perdido". Esto sugiere que era una manera de utilizar el pan duro o sobrante, dándole una nueva vida.
Rebanada de pan brioche, dorada y crujiente por fuera, con un interior suave y esponjoso, bañada en una mezcla cremosa y aromática. Cubierta con un generoso montículo de frutas frescas, desde jugosas uchuvas hasta dulces arándanos, y adornada con una nube de chantilly y un hilo de miel de maple.
¡Un desayuno de reyes que te hará sentir como en el paraíso!"